El largo camino recorrido en el sector ha permitido que fuéramos el primer vivero que obtuvo en Navarra la matrícula oficial de viverista (NA-1) y el pionero en España en la producción de vides americanas injertadas con material certificado.
Los orígenes del vivero se remontan al mismo inicio de la multiplicación de vides americanas en España: finales del siglo XIX y principios del XX.
Leandro Fernández se aventuró en una actividad a la que su yerno, Segundo Villanueva, dio forma y nombre de empresa. Viveros Villanueva creció y se consolidó gracias al empuje de la tercera generación, representada por Segundo, Julio, Jesús, Miguel Ángel y José Miguel. Ahora aportan sus conocimientos y experiencia a sus descendientes, ya integrados en la empresa y en la tradición familiar.
En la imagen de la derecha, tomada hace ya varias décadas, pueden ver a un grupo de mujeres cortando en estaquillas planta madre americana; en la de la izquierda, el momento de su plantación en campo para su enraizamiento.